Este nuevo servicio de CIPO incluye el mismo protocolo
de atención que se realiza en Lovaina, el que
permite detectar la o las causas del origen del mal
aliento. Esto se realiza a través de un examen
clínico y radiográfico, el que se complementa
con las pruebas organolépticas del aire expirado
tanto por la boca como por la nariz, test del Halimeter®
que nos da información de la cantidad de Compuestos
Volátiles Sulfurados (CVS) mal olientes emanados.
Un análisis más específico se
lleva a acabo con la ayuda del OralChroma® que
determina cuáles son los Compuestos Volátiles
Sulfurados presentes en el aliento y por ende el origen
principal del problema. El examen morfológico
de la placa bacteriana se realiza en un microscopio
de contraste de fases que nos permite contabilizar
las formas bacterianas que más contribuyen
a generar los gases sulfurados (olor a huevo descompuesto). |